Mucho orégano (10/08/2016)

El día 10 de cada mes es sin dudas una fecha difícil. Hoy hice Pastas a la bolognesa, como suelo hacerlas, con bastante orégano. Yo sé que no te gustaba, siempre me lo criticaste. Decías que yo se lo echaba a todo. Al principio te gustaba mi cocina, luego todo se fue degenerando, lentamente.

Al principio era algo inalcanzable, luego me volví alguien normal. Siempre parecía que me faltaran 5 para el peso, siempre parecía que todo lo que hiciera no era suficientemente impresionante. Querías estar con un becado de Stanford, con un astronauta de la NASA, con un premio nobel, o con un medallista olímpico. Y yo no soy nada de eso. Nunca lo fui, solo fui un simple mortal.

Tantas cosas malas que teníamos, tantas mañas, tantas peleas. Haber terminado fue sensato, racional, fue una buena decisión. Pero hoy es 10, y te extraño. Extraño que me critiques las pastas, extraño que me critiques todo lo que digo, que me digas que soy violento, que vivo con rabia, que soy muy mamerto, que a todo le veo lo malo. Extraño que me digas como atarme los cordones, como ponerme los pantalones, como planchar las camisas. Que hago mucho ruido al cerrar la puerta. Que odias como mastico. Que maneje mejor mi plata. Que no le grite al televisor cuando el Junior va perdiendo, porque me hace ver como un idiota.

Y soy un idiota por extrañarte…

Ojalá te vayas becada a muchas millas de acá. O mejor aún, ojalá subas una foto con el nuevo objetivo de tus críticas. Para tener un tercer duelo, y dejarme de romper las pelotas con este dolor, que ya aburre.

Ojalá nunca leas esto, seguramente lo odiarías.