Incontinencia Verbal IV: Te imagino (29/07/2017)

Imagino ser un profesor planta en la UIS. Imagino decir locuras, ser excéntrico y cuchilla a la ves. Imagino que mis estudiantes hombres me tendrán una mezcla de admiración y odio, y mis estudiantes mujeres me tendrán una mezcla de admiración, odio y deseo.

Imagino que tu eres mi estudiante, y vas en horas de consulta. Vas con una blusa de tiritas y una falda veraniega, y unas valetas blancas, y una gargantilla colgando de tu cuello, por encima de la redondez de tus tetas. Imagino que mis horas de consulta son a las 5:30, y las últimas luces del día son las que entran por la ventana de la oficina. Imagino que cierras la puerta detrás tuyo, y que te levanto la falda, para descubrir que no hay defensa ulterior. Imagino hacerte mía sobre mi escritorio, al lado de una pila de ensayos por corregir. Imagino tu culo apretado a la madera del escritorio, con una mano te aprieto del cuello y con la otra de los muslos, mientras toda mi humanidad perpetua el crimen. Imagino consumarte adentro. Imagino que salgas como si nada hubiese pasado, medio pasándote la mano por el pelo mientras te peinas y tomas una bocanada de aire.

Imagino tener que salir a clase de 6:00. Llegar a las 6:20, ponerles un taller y sentarme en mi escritorio, a oler mi mano para percibir lo poco que queda de tu fragancia. Imagino llegar a mi apartamento al lado del parque san pío, besar a mi esposa, besar a mi hijo y acostarme a dormir.

Imagino tomar un americano en don cafeto, al lado de abuelos caducos con batas de laboratorio. Y volver a empezar otro día… Recuerden que mi hora de consulta es a las 5:30.

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Cerveza Alemana: Sembrar para el futuro (19/06/2017)

Hoy en Sochi (La Cartagena rusa como la llamaron los iluminados narradores de Caracol) Alemania acaba de dar una lección al mundo del fútbol: la apuesta a procesos de largo plazo da frutos. Hoy se presentó una versión  B del conjunto alemán, “Die Kleine Mannschaft” deslumbró con destellos de buen fútbol, ofensivo y entretenido como le gusta a la gente. Un verdadero festín para el espectador neutral los primeros 20 minutos de dominio absoluto, ataque de posición, toques de primera y muchas llegadas de gol. Y era una selección B, llena de jóvenes ávidos de poder mostrar sus habilidades, de una nueva generación de Panzers que quieren repetir la gloria que sus modelos anteriores consiguieron en Brasil 2014.

Pero el éxito conseguido en Brasil 2014 se venía sembrando desde 2002. Alemania luego de caer derrotado en la final de Korea-Japón decidió reinventarse, y apostar a la formación de jóvenes y a una nueva idea de juego global. Ya quedaba atrás la Alemania eficiente de las décadas anteriores, sino que esta nueva generación de jugadores iba también a deslumbrar al espectador, iba a ofrecer espectáculo. El líder de esta renovación fue Joachim Löw, primero como asistente de Klinsmann en 2006 y luego como DT absoluto en 2010 y 2014. Esta selección sabe bien a que juega, porque la idea de juego viene desde arriba, porque es inmutable, y porque todo el que llegue a la Mannschaft tiene que contribuir a esta idea de juego. Y no al revés, como pasa en algunas selecciones de nuestro continente.

El resultado es una selección vigente campeona del mundo, que fue capaz de propinar una paliza histórica al local en semifinales y luego anular al mejor jugador del mundo en 120 minutos vibrantes. El resultado es ver jugar a futuros cracks como Draxler, Werner o Goretzka y sentir lo mismo que se sintió cuando uno vio por primera vez a Schweinsteiger, Lahm o Thomas Müller. El resultado es una selección en donde no importan los nombres, sino el juego colectivo, en donde las nuevas generaciones, las juveniles y los mayores juegan todos a lo mismo. Es el control total de un proceso industrial, solo como una de las potencias del mundo lo sabría hacer. Es controlar la materia prima, sembrar y fermentar con mucho cuidado, dedicación y rigurosidad. Y tener cosechas ricas, material de exportación: Fútbol de calidad asegurado por lo menos hasta 2022.

Esta “Kleine Mannschaft” es una nueva cepa de cerveza alemana. Un barril más joven (igualmente más ligero, menos experimentado) que a veces sufre en defensa, y por eso una selección menor como Australia se lo mantuvo abierto hasta el final, pero a pesar de eso igual de entretenida y de calidad que su contraparte campeona del mundo.

Nosotros en Sudamérica tenemos mejor materia prima. Nuestro suelo es mejor. Nuestros futbolistas son naturalmente más talentosos… ¿Se imaginan si aplicáramos el mismo modelo? Nadie nos pararía. Nunca más la UEFA nos quitaría una copa del mundo.  Alemania B, la versión ligera, la versión joven… nos invita a todo el resto del mundo a creer en los procesos a largo plazo. A no pensar solo en la cerveza de hoy, sino en la cosecha del mañana. A trabajar por muchos años sin ver resultados inmediatos… creer en el futuro, con paciencia, con tenacidad y con disciplina. Valores teutones por tradición y excelencia.

¡Cuánto nos hace falta por aprender!

Ballon D’Or (11/06/2017)

Usaquén, 11:30pm.

Mesas con velas, parejas conversando, jarras de cerveza artesanal corriendo de un lado para otro, siendo bebidas con gusto. Suena de fondo Are You Gonna be my Girl.

-¿Nunca te ha pasado que en algún momento de tu vida ves a una persona y te llama la atención, y sabes que en algún momento de sus vidas van a tener algo… pero simplemente que ese no es el momento?

-Si, si lo he sentido… jajaja, aunque estoy obligado a preguntar: ¿Tu lo sentiste conmigo?

– Si, la verdad si. El día que te conocí me llamaste la atención, me pareciste muy interesante… pero tu estabas en otra relación, yo simplemente me alejé antes de que fuera inapropiado.

-Ya veo…

– ¿Sabes que he notado de ti? Tienes algo muy sexy cuando te pones serio. Cuando estás serio tienes un aura toda imponente, digna de respeto. Esa parte de ti es muy muy sexy. ¿Pero a veces sabes que siento también? Siento que te das muy duro. A veces no te das cuenta que eres lo mejor del mundo, y cuando dices cosas en contra tuya o de tu aparencia física me parece muy poco atractivo. Se cae ese aire de seriedad que tienes. Se nota que tienes inseguridades, las mujeres tenemos inseguridades es normal, pero en los hombres uno espera que siempre estén convencidos que sean lo mejor del mundo, así no lo sean. ¿Tu crees? mi anterior novio era horrible, pero el era un convencido a morir que era lo mejor del mundo, y yo me lo creía.

-¿Tú crees que yo sea lo mejor del mundo?

-Si lo creo. Y es hora de que tú lo creas también.

-(Levanté mi vaso) ¡Salud, Por ser lo mejor del mundo!

 

 

Luego en esa noche murieron todas las dudas…

Miedos Racionales (8/06/2017)

  • Miedo a volverme viral por alguna estúpida razón, y que todo el internet me deje amenazas de muerte y mensajes de odio en mis redes todos los días. O peor aún, miedo volverme un meme.
  • Miedo a padecer una enfermedad terminal y eventualmente morir por negligencia de mi EPS.
  • Miedo a quedarme encerrado en el ascensor con mi jefe… ¿De qué vamos a hablar?
  • Miedo a ser Juan Pablo Silva, o peor aún, Iván Gallo.
  • Miedo a bailar “despacito”. Y disfrutarlo.
  • Miedo a que me dediquen una canción de Manuel Medrano.
  • Miedo a Ordoñez Presidente.
  • Miedo a que unos policías me paren en la calle y sin justificación alguna me manden a la UPJ a pasar la noche…. y que durante esa noche en la UPJ me gane a un ladrón y me toque devolverme en boxers a mi casa.
  • Miedo a que alguien se obsesione tanto conmigo que sepa todos mis pasos, toda mi historia, desde que escucho en mi spotify hasta cuántos lunares tengo.
  • Miedo a descubrir la estupidez de alguien que me interesa.
  • Miedo a ser el “transmilove” de alguien, y que me dejen su número de teléfono.
  • Miedo a ser despedido y terminar trabajando como domiciliario de Rappi. Y tener que alimentarme de la humedad del techo de mi casa.
  • Miedo a fracasar tan estrepitosamente, que me toque volver a vivir a donde mi madre.
  • Miedo a estar atrapado en una relación muerta.
  • Miedo a que me estén haciendo algún tipo de brujería.
  • Miedo a perderme en las drogas y terminar como un desechable en el centro, cambiando espejos de carro por bloques de bazuco.
  • Miedo a los errores ortográficos.
  • Miedo a un embarazo no deseado. Pánico.
  • Miedo a besar a alguien con mal aliento.
  • Miedo a que alguien me posea y controle todos los aspectos de mi ser.
  • Miedo a sentir, decir o escribir estupideces solo para rellenar espacio, o para cumplir con alguna cuota de periodicidad… que ironía.

Casa del Agua (29/05/2017)

Cuentan que los Muiscas dentro de su mitología contaban con una casa del agua, la cual era una edificación redonda construida en bareque, con un círculo concéntrico en la mitad y las dos puertas ubicadas exactamente en ambos extremos de la circunferencia exterior (oriente y occidente). La ubicación de las puertas estaba diseñada para representar el amanecer y el ocaso de cada ciclo terrestre.  Se decía entonces que cada amanecer (o cada entrada a la casa) representaba el nacimiento de un ciclo, y cada ocaso representaba consecuentemente el fallecimiento de un ciclo. Es decir, cada día era entendido como una pequeña muerte.

Oníricos paisajes de un pueblo suspendido en el tiempo dieron inicio al nacimiento de un nuevo día. Mientras el campanario anunciaba las nueve de la mañana de un cielo despejado, con gaviotas sobrevolando el embalse de Tominé, yo estaba absorto ante tu belleza que caminaba alegre sobre la plaza empedrada, y se tomaba fotos mientras me regalaba sonrisas fugaces y besos furtivos. Ver la laguna de la leyenda del dorado contigo fue más valioso para mí que todo el oro precolombino que pudiera encontrar, y no fue necesario tener que abrir un boquete en la tierra con dinamita. Atesoraré siempre al guía que se burlaba de nosotros como guache y cucha, la manizalita/barranquillera que nos aconsejó que viviéramos el momento, la cuajada con bocadillo, los duraznos, las ocarinas de tiburón, nuestro momento de meditación a orillas de la represa, nuestra silla en la tienda de las cuatro esquinas, la cena ante la fogata fallida, la brillante luna en cuarto menguante que alumbró nuestro encuentro, el sonido de la madera, el fantasma de las seis de la mañana, Martina la Labradora y las conversaciones en la hamaca. Y tus conversaciones, naturalmente. Y tus besos, lógicamente.

Hoy de nuevo en la ciudad siento una pequeña muerte. Siento estar despertando de un hermoso sueño. Mañana seguirá el sol saliendo por oriente y poniéndose por occidente sobre la casa de agua, y nuestras vidas seguirán normalmente como si nada de esto hubiese sucedido. Doy gracias por un momento inolvidable contigo, y por todo el cariño que eres capaz de dar y eres capaz de recibir. Mujer de manos frías y corazón caliente, te deseo todo lo mejor en esta vida. Pido perdón igualmente por no ser capaz de mantener viva una llama… El miedo al fracaso me consume. Prometo resarcirme. Quiero ser mejor.

Touch & Go (2/05/2017)

Amanecer, Ocaso.

Entrada, Salida.

Jale, Empuje.

Sístole, diástole.

Día, noche.

Así eres tú. Vienes y te vas. No quise decir nada para no hacerlo incómodo, pero siempre quise hacerte sentir querida, hacerte sentir feliz, con la esperanza de que no te fueras a ir. Que te sintieras bien al hablar conmigo. Sin dramas, sin complicaciones. Que aunque fuera solamente de pensamiento, siguieras a mi lado.

No puedo detener los latidos de un corazón, ni mucho menos los ciclos terrestres. No puedo obligarte que quieras estar conmigo, o tan siquiera que quieras hablarme. No soy un dios, y ni así lo fuera podría retenerte a mi lado.

Me resigno a no ser tu compañero de vida… yo soy solamente una caneca en la que descargas tus problemas cada ciclo lunar. Soy un pararrayos glorificado, un huevón desechable. Si alguien hiere tus alas, yo te cuido y te las reparo… hasta que puedas volar nuevamente lejos de mí.  Siempre pasa.

Solamente me resta esperar a que vuelva a amanecer… y aprovechar el nuevo día.

Dientes (24/04/2017)

Hay algo íntimo en la dentadura de una persona. La huella que deja la mordedura es similar a una huella dactilar, debido a que el registro dental es único e irrepetible en cada ser humano. Dos elevado a la quinta potencia, 32 dientes conforman una mandíbula adulta (contando las cuatro muelas cordales). 32 Dientes que pueden variar en tamaño, espaciamiento, orientación y/o geometría (superior o lateral, a falta de un término más técnico). Todas esas variaciones, con sus correspondientes permutaciones, nos darían una cantidad prácticamente infinita de dentaduras. Es matemáticamente posible creer (e inclusive demostrar) que cada ser humano tiene un registro dental único e irrepetible. Y eso sin tener en cuenta los factores humanos que pueden alterar dicho registro. Cualquier fractura, cualquier caries, cualquier retenedor u otro artilugio de ortodoncia, cualquier amalgama (o resina para los afortunados que pueden costearse tratamientos fuera del POS) solamente aumentará la probabilidad de unicidad dentro del conjunto.

Los dientes además son parte de nuestro léxico popular. “Enseñar los dientes” es asumir una postura ofensiva, por el contrario “Pelar el diente” es simplemente sonreír. En la antigüedad se examinaban cuidadosamente los dientes de los esclavos y demás bestias al servicio del hombre blanco, como sinónimo de buena salud y capacidad de trabajo, de ahí viene la expresión “a caballo regalado no se le mira el diente”. Lo que no cuesta no puede ser sometido a riguroso examen, ya que es un signo de mal agradecimiento con quien desinteresadamente nos ofrece un bien o servicio. “Tiene más dientes que una pelea de perros” suelen decir en la región caribe, despectivamente a alguien con dentadura irregular. Soñar con dientes caídos es generalmente un augurio de muerte. ¿Qué pasa cuando se sueña con una dentadura con una cantidad inusual de dientes? No lo sé todavía… pero a veces me carcome en las madrugadas. Es uno de mis sueños recurrentes: una dentadura con 300 dientes, ubicados todos sobre el paladar y debajo de la lengua. Supe luego por intermedio de un colega que fue un caso real en la India, y que los dientes de ese pobre enfermo eran no más calcificaciones tumorosas.

Nos cuidamos los dientes regularmente, nos cepillamos por lo menos tres veces al día, con seda dental y enjuague bucal. Una dentadura perfecta es sinónimo de belleza, de pulcritud, de salud y bienestar. Ir al odontólogo entonces se vuelve una experiencia íntima. Nuestro conjunto único de dientes, producto del azar, la genética y nuestro propio actuar se somete a inexorable escrutinio. Nos sentamos en una silla reclinable, a la luz enceguecedora del consultorio, y escuchamos a nuestro odontólogo hablar y hablar, mientras incómodamente nos esforzamos por respirar por la nariz mientras nuestra boca abierta se llena de saliva. Le estamos ofreciendo una parte de nuestra historia. Nuestro registro dental yace como un libro abierto a nuestra propia personalidad, invitando a la persona que está encargada de este servicio, a que nos conozca y nos ofrezca una mejor versión de nosotros mismos. Mostramos nuestra persona, nuestros hábitos, nuestras costumbres, en una sola sesión. El odontólogo solamente asiente y toma nota profesionalmente. Nos cuida solamente como un acto profesional, pero bien podría ser entendido como un servicio desinteresado, o como un acto de amor.

Me gusta creer que la dentadura tiene su mística. Que una sesión rompe las barreras de lo desconocido, que hace a dos personas íntimas. Puedo estar equivocado, pero en el fondo espero que así sea. Quiero creer que al abrir mi boca, abro mi persona hacia ti. Y al dejar que me la cures, dejo de igual manera que rellenes mis inseguridades y que me hagas creer nuevamente en una vida más inocente, más sana.

Quiero conocer tus 32 dientes, de la misma manera que tu conociste los míos. Y después de conocer tus dientes, quiero saber todo lo demás. Y después de saber todo lo demás, quiero que nuestros dientes choquen en un beso. Y después de ese choque, habremos sido íntimos.

Hasta la próxima sesión.